Llega una nueva entrega de los Oscar. Con ella termina la temporada de premiaciones del cine de Hollywood. Si te perdiste los Globos de Oro, los SAG o los Critics Choice Awards no hay drama: hoy es LA fecha decisiva del showbiz mundial. Es el día en que las celebrities de la pantalla grande se juntan en un teatro gigantesco en Los Ángeles, vestidos lo más vanguardista y caro posible, en la esperanza de recibir un premio por sus descollantes desempeños del año pasado. Siempre se espera que el show supere al anterior y que sea una montaña rusa de emociones (no es lo más seguro). Pero vos no te querés perder ese desfile del lujo y del derroche (ni la apuesta que hiciste con tus amigos). Esta la noche, en tu sillón favorito frente a la tele, podrías vivir estas sensaciones:

1- Ansiedad
Las deidades de espectáculo están ¡en vivo! Renegás de que solo viste una película entre las nominadas, pero te preparás para disfrutar de la cumbre del espectáculo; pensás en cuántas selfies se sacarán y en los memes que brotarán en Twitter. La apertura es mágica, espectacular, ¿qué otra cosa puede ser? El maestro de ceremonias hace desternillar de la risa a los de las butacas, pero vos no cazás el español neutro y con delay de los locutores-intérpretes latinos en off. Estirás la oreja derecha para tratar de pillar directo del inglés (ni ahí). Esto va a ser arduo, reflexionás.

2- Envidia
Al tercer premio te invade, impiadosa, la envidia: esos vestidos y esos esmóquins son taaaan caros y les quedan taaaan bien que hasta los feos parecen lindos. ¡Y cuántos millones en joyas! Pensás cuántos premios ganaste en tu vida (pocos o ninguno, y no subiste al escenario a recibirlo).

3- Hambre
Basta de ir y venir a la lata de galletas saladas o de atacar la heladera. En los cortes hay tiempo de definir la cena porque los nervios dan hambre. Mientras entregan los premios menos importantes hay que resolver: llamar al delivery más expeditivo, que entregue cuanto antes una pizza mitad napolitana, mitad rúcula. Y que traiga cerveza, of course.

4- Incredulidad
¿Cómo es posible que le den un premio a ese insigne desconocido? A vos ya te convenció el nominado a actor de reparto de la única peli que viste, así que no te bancás que premien a cualquiera.

5- Sopor, nostalgia, y sopor

Ya te comiste todo lo que pudiste, y más. El sopor ataca; a vos y en la ceremonia. Y para colmo viene el momento sombrío In Memoriam. Te sorprende ver tantos a los que ni conocías y a algunos tan jóvenes que ya se fueron, y te emocionás un poquito si alguno o alguna te dejó un buen recuerdo.

6- The end
Tu posición ya es casi horizontal. Luchás denodadamente para que no se te cierren los párpados. Finalmente, casi de madrugada, llegan los grandes ganadores de la noche. Los discursos de agradecimiento apremian y ya molestan de tan obvios. El gran show debe terminar, como cada año, con y sin sorpresas. Estás física y emocionalmente agotado. Incluso si acertaste milagrosamente en tus predicciones o si ganaste la apuesta, te sentís un poco vacío. Ellos, ganadores y perdedores, se irán de farra toda la noche y vos, como un espectro cansado, doblarás en cuatro la caja vacía de la pizza y pensarás qué pocas horas te faltan para ir a trabajar. Pero ya tenés material de sobra para lucirte en la ronda de opinadores en el café.